La
importancia del Ritmo.
"El ritmo reemplaza la fuerza". Esta
frase, citada por Rudolf Steiner en
relación con el desarrollo espiritual, nos da una idea de la importancia del
ritmo en la actividad meditativa.
Si la
meditación, la concentración en un contenido mántrico, crea sustancia, el ritmo
multiplica esta sustancia y asegura su protección. Así, al final de la
exposición sobre los 6 ejercicios
complementarios, Rudolf Steiner
enfatiza que solo ellos garantizan los resultados del trabajo espiritual y
"paralizan" las fuerzas contrarias, que necesariamente intervienen
para destruir la sustancia joven en creación. Y estos ejercicios se
presentan como un ejemplo de actividad rítmica del trabajo espiritual.
Es mejor
dedicar regularmente un momento corto
pero repetido a la meditación que hacerlo, sin ritmo, durante largo rato. Es
más fructífero trabajar todos los días durante unos minutos en el calendario
del alma que meditarlo 1 hora de vez en
cuando.
De la misma
manera, los 8 ejercicios del sendero óctuple se unen con los días de la semana en un ritmo septenario. Los
6 ejercicios están vinculados al ritmo del mes, ya que tienes que practicar
cada ejercicio por un mes, aproximadamente 4 semanas.
La actividad
rítmica da una forma armoniosa a los órganos de percepción espiritual, a las
flores de loto. "Medita el qué, y
más aún el cómo. Esta frase de Goethe enfatiza
la misma realidad: el qué de la
sustancia meditativa debe obtenerse mediante el cómo del ritmo.
La concentración
meditativa da nacimiento a la Luz Interior, en la intimidad del YO meditando. Se
obtiene por la actividad de la voluntad. Pero esta voluntad debe unirse a las
fuerzas del corazón de quien medita. Es usando la pulsación del ritmo que la
fuerza de la voluntad equilibrara armoniosamente el trabajo, Luz en el
pensamiento, Fuego en la voluntad, y Ritmo en el corazón-pulmón, tales son los
TRES que re unen en UNO en un sano
desarrollo espiritual. Nuestra civilización del siglo XX es enemiga de esta armonía,
porque ella ha a-ritmizado nuestra vida, o más aun des-ritmizado la jornada, la
semana. No solo el individuo, sino igualmente una comunidad que se esfuerza
hacia el espíritu debe cultivar el elemento rítmico, para no ver sus esfuerzos desvanecerse,
dispersarse, diluirse, como el agua arrojada sobre la arena, que desaparece,
absorbida por los espacios entre los granos.
La Piedra de Fundación
(Meditación de la Piedra del Amor) es el ejemplo más llamativo. En el Congreso
de NOEL, Rudolf Steiner lo presentó en su totalidad el 25 de diciembre de 1923:
luego, a lo largo del Congreso, día tras día, lo organizó en ritmos para la
semana. Por lo tanto, se puede trabajar de dos maneras, creando una Comunidad
que construya el Templo del futuro.
Athys Floride
Traducciòn e Imagen: Lindargamez
Hermoso y revelador!
ResponderBorrarY vital Gonzalo, porque es en el ritmo donde se desarrolla la vida! saludos y gracias por participar. Hay mucho que descubrir aun sobre todo lo que significa ser Humano!
ResponderBorrargracias, justo hoy precisaba leer esto.
ResponderBorrarSiempre llega la accion del angel en nuestra vida.... esta s iempre atento a nuestras necesitades...
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